jueves, noviembre 27, 2025 | Musical trends
Rock panameño en su forma más pura y humana
Los 33 regresan con un sencillo que combina madurez emocional y la potencia que los convirtió en leyenda. “Llámame” es un himno a la reconciliación envuelto en riffs memorables y una producción firme, honesta, sin concesiones. Con 38 años de carrera y una identidad rockera inquebrantable, la banda demuestra que todavía se puede hacer música con corazón, carácter y raíces. Un recordatorio de que el rock verdadero sigue vivo —y ellos siguen siendo su estandarte.
Hardcore mutante para desinstalar la nostalgia
Este no es un track: es una intervención quirúrgica en 180 BPM. “Taxi Raver.exe” pulveriza la idea de revival y propone una evolución cruda, glitch y visceral del hardcore. Aquí no hay poses ni tribus digitales: solo frecuencia, sudor y desprogramación. Un viaje directo a lo desconocido, donde la memoria deja de ser pasado y se vuelve movimiento. Un lanzamiento radical que marca un antes y un después en la cultura rave.
Sensualidad, fuego y pop electrizante
Con “Cobra”, Janiq confirma su ascenso meteórico en la escena londinense. El tema es pura lujuria en movimiento: guitarras sedosas, un beat ardiente y un estribillo que destella con actitud. Su mezcla de pop contemporáneo y R&B oscuro convierte la pista en un espacio de magnetismo peligroso —ese donde el tiempo se ralentiza y la decisión correcta nunca es la más segura. Janiq se reafirma como una de las voces emergentes más irresistibles del pop actual.
Nostalgia noventera con brillo moderno
“Baby Mansion” captura el espíritu del rock alternativo de los 90 sin caer en imitaciones. Es cálida, guitarrera, melódica y sorprendentemente fresca. Un estribillo imposible de olvidar, instrumentación emocional y un sonido que celebra al alt-rock clásico con mirada contemporánea. 1+1+1 demuestra que la nostalgia bien hecha no anestesia: inspira.
Savage Retro Rock sin respiro
En menos de tres minutos, DESU TAEM entrega una descarga directa de punk, metal y energía feroz. “Skull and Cross Bones” entra sin aviso, con un riff afilado y una voz áspera que prende el pogo desde los primeros segundos. Estructura clásica, ejecución brutal y una vibra retro que huele a sudor, cables y distorsión sin filtro. Una joya explosiva para los amantes del rock crudo y sin adornos.